Es compartir imágenes de personas menores de edad sin control, exponiéndolos a personas desconocidas y a riesgos como Bullying, Ciber Bullying y Grooming.
Lo que parece un recuerdo inocente puede ser visto, guardado o difundido por alguien con malas intenciones.
Antes de publicar, pensá: ¿estoy exponiendo los datos personales de mi hijo o hija? ¿Soy consciente de las posibles consecuencias de no cuidar su Identidad Digital?
Proteger la infancia empieza con decisiones responsables en Internet. Cada publicación consciente hace la diferencia.